miércoles, 15 de junio de 2016

CÓMO OBTENER UN MEJOR DESCANSO


































Moverse durante las noches es común. Estudios de personas que fueron filmadas mientras dormían descubrieron que los adultos pueden cambiar de posición entre tres y 36 veces por noche y la persona promedio varía su postura unas 10 veces. La tendencia a cambiar de lugar el sueño disminuye con la edad.
Cada postura tiene beneficios y desventajas, aunque dormir boca abajo en general no se aconseja porque puede afectar la espalda. Dormir boca arriba, por ejemplo, podría ser bueno para la zona de la cintura pero puede exacerbar problemas digestivos y respiratorios, así como los ronquidos.
En general, para los problemas más grave, los expertos afirman que se debe elegir un colchón que no sea ni muy blando ni muy firme. Algo que se adapta al cuerpo sin crear puntos de presión es lo mejor. Y rodearse de varias almohadas suele ayudar. Ponerse cómodo cuando uno duerme es importante porque la falta de sueño puede causar una inflamación en las articulaciones y reduce las tolerancias al dolor, sosteniendo los expertos.
Para personas que sufren de estenosis lumbar espinal, por lo cual los nervios están pinzados en la parte inferior de la espalda, acostarse en cualquier posición puede crear dolor significativo excepto, quizás, cuando se doblan las rodillas.
Cuando estas personas están durmiendo, ya sea de boca arriba o de costado, le gusta doblar las rodillas porque eso eleva sus piernas y abre la puerta posterior de su columna vertebral” afirmo shame los pacientes con estenosis lumbar espinal suelen poner una almohada debajo de sus rodillas cuando duermen boca arriba, o entre las piernas si duermen de costado, adoptar una posición fetal al dormir también ayuda a aliviar el dolor para muchos pacientes, sostuvo.
Un tercio de nuestro día lo pasmos durmiendo, o eso deberíamos hacer. Ya sabemos que el descanso es fundamental para estar fresco en nuestro día día como para recuperarnos de nuestros entrenamientos, dormir bien y dejar reposar nuestros músculos y nuestra mente es importante  para rendir al máximo en los días sucesivos.
La postura en la que dormimos determina en buen aparte la calidad de nuestro descanso. Piensa en cómo te levantas cada mañana: ¿te arrastras hasta el lavado para quitarte las lagañas o te despiertas llenos de energía y dispuesto para afrontar los retos del día?
Tu actitud nada más despertarte depende también de tu descanso de la noche anterior, por eso hoy veremos cuáles son las mejores (y peores) postura para dormir.
Los expertos coinciden en que la peor postura para dormir, aquella que debemos evitar, es dormir abajo sobre nuestro estómago. En esta postura nuestra columna vertebral se encuentra totalmente desalineada y se genera un gran presión en la zona lumbar, lo cual puede hacer que nos despertemos con dolor de espalda. Además si dormimos boca abajo tenemos que colocar el cuello con una rotación excesiva que puede dar lugar a molestias cervicales.
Si sufrimos dolor lumbar la mejor posición dormir de lado con as dos piernas encogidas, en posición fetal, la curvatura de la espalda en esa posición libera tensión de las vértebras lumbares, aunque la alineación no es optima. Para mejorara esta postura podemos colocar una almohada entre las piernas. Di dormimos de lado debemos evitar estirar una pierna y encoger la otra, ya que en esa postura la pelvis se encuentra girada.
La mejora postura para dormir es boca arriba, sobre nuestra espalda, pero debemos tener en cuenta un par de puntos: por un lado, lo más correcto sería dormir sin almohada para conseguir una correcta alineación de nuestro cuello, Si estamos muy incomodo, hay que escoger una almohada con el grosor adecuado: que no sea ni muy alta ni muy baja, el valor de referencia sería que la barbilla quedará paralela a los pies de la cama, o al menos que no se junte demasiado con el pecho. Colocar una almohada debajo de las rodillas es otro pequeño gesto que podemos hacer para mejorar la alineación de nuestra columna mientras dormimos.
Por último, no debemos olvidar cuidar nuestros colchones y almohadas: es necesario voltear los colchones de forma regular y renovarlos cuando sea necesario (por norma general, cuando veamos el colchón que pierde firmeza: suelen durar unos 8 años los colchones de gama alta). Las almohadas deben estar limpias y no solo las fundas, sino también su interior, ya que es muy usual la proliferación de ácaros y bacterias.