Moverse durante las noches es común. Estudios de personas
que fueron filmadas mientras dormían descubrieron que los adultos pueden
cambiar de posición entre tres y 36 veces por noche y la persona promedio varía su postura unas 10 veces. La tendencia a cambiar de lugar el sueño disminuye
con la edad.
Cada postura tiene beneficios y desventajas, aunque dormir
boca abajo en general no se aconseja porque puede afectar la espalda. Dormir
boca arriba, por ejemplo, podría ser bueno para la zona de la cintura pero puede
exacerbar problemas digestivos y respiratorios, así como los ronquidos.
En general, para los problemas más grave, los expertos
afirman que se debe elegir un colchón que no sea ni muy blando ni muy firme.
Algo que se adapta al cuerpo sin crear puntos de presión es lo mejor. Y rodearse
de varias almohadas suele ayudar. Ponerse cómodo cuando uno duerme es importante porque la falta de sueño puede causar una inflamación en las articulaciones y reduce las tolerancias al dolor, sosteniendo los expertos.
Para personas que sufren de estenosis lumbar espinal, por lo
cual los nervios están pinzados en la parte inferior de la espalda, acostarse
en cualquier posición puede crear dolor significativo excepto, quizás, cuando
se doblan las rodillas.
Cuando estas personas están durmiendo, ya sea de boca arriba
o de costado, le gusta doblar las rodillas porque eso eleva sus piernas y abre
la puerta posterior de su columna vertebral” afirmo shame los pacientes con
estenosis lumbar espinal suelen poner una almohada debajo de sus rodillas
cuando duermen boca arriba, o entre las piernas si duermen de costado, adoptar
una posición fetal al dormir también ayuda a aliviar el dolor para muchos
pacientes, sostuvo.
Un tercio de nuestro día lo pasmos durmiendo, o eso deberíamos
hacer. Ya sabemos que el descanso es fundamental para estar fresco en nuestro día
día como para recuperarnos de nuestros entrenamientos, dormir bien y dejar
reposar nuestros músculos y nuestra mente es importante para rendir al máximo en los días sucesivos.
La postura en la que dormimos determina en buen aparte la
calidad de nuestro descanso. Piensa en cómo te levantas cada mañana: ¿te
arrastras hasta el lavado para quitarte las lagañas o te despiertas llenos de energía
y dispuesto para afrontar los retos del día?
Tu actitud nada más despertarte depende también de tu descanso
de la noche anterior, por eso hoy veremos cuáles son las mejores (y peores)
postura para dormir.
Los expertos coinciden en que la peor postura para dormir,
aquella que debemos evitar, es dormir abajo sobre nuestro estómago. En esta
postura nuestra columna vertebral se encuentra totalmente desalineada y se genera
un gran presión en la zona lumbar, lo cual puede hacer que nos despertemos con
dolor de espalda. Además si dormimos boca abajo tenemos que colocar el cuello con
una rotación excesiva que puede dar lugar a molestias cervicales.
Si sufrimos dolor lumbar la mejor posición dormir de lado
con as dos piernas encogidas, en posición fetal, la curvatura de la espalda en
esa posición libera tensión de las vértebras lumbares, aunque la alineación no
es optima. Para mejorara esta postura podemos colocar una almohada entre las
piernas. Di dormimos de lado debemos evitar estirar una pierna y encoger la
otra, ya que en esa postura la pelvis se encuentra girada.
La mejora postura para dormir es boca arriba, sobre nuestra
espalda, pero debemos tener en cuenta un par de puntos: por un lado, lo más
correcto sería dormir sin almohada para conseguir una correcta alineación de
nuestro cuello, Si estamos muy incomodo, hay que escoger una almohada con el grosor adecuado: que no sea ni muy alta ni muy baja, el valor de referencia sería que la barbilla quedará paralela a los pies de la cama, o al menos que no
se junte demasiado con el pecho. Colocar una almohada debajo de las rodillas es
otro pequeño gesto que podemos hacer para mejorar la alineación de nuestra
columna mientras dormimos.
Por último, no debemos olvidar cuidar nuestros colchones y
almohadas: es necesario voltear los colchones de forma regular y renovarlos
cuando sea necesario (por norma general, cuando veamos el colchón que pierde
firmeza: suelen durar unos 8 años los colchones de gama alta). Las almohadas
deben estar limpias y no solo las fundas, sino también su interior, ya que es
muy usual la proliferación de ácaros y bacterias.

